Hola muchachos y muchachas, niñas y niños, como les baila? Yo me encuentro aquí en una tarde post navidad, con la panza aun hinchada y un poco de sueño por recuperar. Pero no se asusten que no voy a hacer un resumen de fin de año, la verdad no fue de mis mejores años así que se lo dejo a mis coequipers que lo harán mejor que yo. Tampoco voy a hablar de mi viejo que es un fenómeno. El otro teniendo una linda charla en mi auto (técnicamente es de mi viejo, pero si yo puse el equipo a gas que nos hace tan felices en alguna proporción es mío también je) recordé una tragi-cómica anécdota que les voy a pasar a contar en unas cortas pero intensas palabras.
Era una noche común, un día común, una sociedad de fomento donde se celebraba un lindo festejo, no recuerdo bien que se festejaba así que lo dejo a su imaginación. Nos encontrábamos con mi primo pedro, en medio de la remada de un karaoke. Por si no se los conté o no tuvieron la desgracia de presenciar uno, mi primo y yo hacemos un karaoke, un show donde cantamos, invitamos a cantar a los presentes y también hacemos algún que otro juego para que la gente la pase relativamente bien (consultar aquí por contrataciones jaja). Estábamos en medio de un bache nadie se acercaba para cantar así que mi primo (tiene 40 pirulos) no tuvo la mejor idea que poner un tema de su época, mi viejo de Piero, ya que había gente grande y podía llegar a haber gente a la cual le gustara ese lindo pero muyyyyyyyyyyyyy triste tema que el querido Piero nos regalo. Cantamos algunas estrofas de la canción y vemos que se genera movimiento en el salón, por dentro pensando mira vos que bien que cantamos che, que con dos estrofas hacemos volver loca a la gente, y vemos que un señor corre hacia nosotros haciendo gesto de tijeritas (la descripción de gestos se la dejo a otra vuelta que es bueno en eso) gritando en los últimos metros que cortemos por favor y nos señala hacia una de las mesas. Aquí esta linda historia se convierte en uno de los peores momentos de mi vida, donde sentí angustia, calor, ganas de desaparecer, y muchos otros sentimientos oscuros mas. Cuando miramos hacia la mesa vimos a una señora, anciana, de unos 80 y pico, en silla de rueda, que según recuerdo para que su imaginación vuele, era muy pero muy parecida a la señora de silla de rueda que hacia Gasalla, la que le pedía todo a la compañera y le decía claro no, yo te lo pido y no me lo traes, y se movía chocando todo, gran pero gran personaje. Esta abuelita se estaba agarrando la cabeza, moviéndola hacia todos lados y golpeando la mesa sin parar, movía su cabeza, su torso, decía que no y lloraba como una condenada. Lo que nosotros no sabíamos es que había muerto el marido de la pobre anciana hacia poco tiempo, así que en una gran logística la rodearon los familiares y la intentaron calmar, pero sin éxito, por lo que la anciana fue llevada al baño en medio de una crisis de nervios y nunca más volvió a salir del baño.
No se si les causara gracia (recuerden a Gasalla haciendo el personaje que ayuda y sino paso casa por casa y se los cuento con gestos que capaz funciona mejor jaja) pero así fue y luego de toda esta escena tuvimos que agarrar los micrófonos y seguir cantando como si nada hubiera pasado, pero si pasoooooo casi matamos a una vieja.
Esto nos enseña que el pelotudo de Piero puede cagarte una noche. Piero y la puta que te parioooooooó jajaja
Abrazo de gol y que tengan un gran pero gran 2010
Es un Buen tipo mi Viejo....
lunes 28 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
jaaaaaaaaaajajajjajajajjajajj
....pobre viejitaa....
aunque tengo que reconocer que llore de la risa jajajajja
saludos...
jajajja
la habia escuchado esa anecdota pero te juro que no me canso de escucharla
jajajajja
El Bodoque tiene hinchada propia, eso no vale...
Publicar un comentario en la entrada